lunes, 4 de abril de 2011

Seguimiento

Control de la paciente: Atención estricta a la hemorragia vaginal, bienestar fetal y estado circulatorio materno.

Prevención/avitación: Evitar los factores de riesgo modificables.

Posibles complicaciones: Coagulopatía de consumo, mortalidad materna (0,5-1%) y fetal (20-70%) según el tamaño de la separación, la causa y la edad gestional; 10-15% de secuelas neurológicas en los fetos que sobreviven.

Resultados esperados: Los desprendimientos pequeños pueden tratarse de forma conservadora; los desprendimientos mayores pueden amenazar a la madre y al feto, y con frecuencia precisan parto inmediato.

Diagnóstico diferencial entre placenta previa y desprendimiento prematuro de la placenta


Dolor útero
Tono útero
Características de la hemorragia interna
Feto
Exploración ecográfica
No
Normal
-Abundante
-Reiterativa
-Rutilante
-Sin coágulos
Generalmente vivo
Inserción baja
Desprendimiento prematuro normoplacentario (DPP)
Generalmente elevado; a veces aumento brusco de la altura uterina
-Escasa
-Unica
-Oscura
-Con coágulos
Habitualmente muerto
Inserción normal de la placenta; hematoma retroplacentario

Tratamiento de Desprendimiento prematuro de placenta

El tratamiento puede incluir administración de líquidos a través de una vena (vía intravenosa) y transfusión de sangre. Igualmente, se hará un control cuidadoso de la madre en búsqueda de síntomas de shock. Se vigilará al feto en busca de signos de sufrimiento fetal que incluye una frecuencia cardíaca anormal.
Se puede necesitar una cesárea de emergencia. Si el bebé está muy inmaduro y hay sólo un pequeño desprendimiento de placenta, la madre puede ser hospitalizada para observación minuciosa y se le puede dar de alta a los pocos días si su estado no empeora.
Si el feto está lo suficientemente desarrollado, se puede practicar un parto vaginal si es seguro para la madre y el niño; de lo contrario, se puede hacer una cesárea.

Causas, incidencia y factores de riesgo


Con frecuencia, es difícil determinar las causas exactas del desprendimiento prematuro de la placenta. Las causas directas que producen esta separación son poco comunes, pero abarcan trauma abdominal por un accidente automovilístico o una caída, pérdida súbita en el volumen uterino (que puede ocurrir con la pérdida rápida del líquido amniótico o el parto del primer gemelo) o un cordón umbilical anormalmente corto.
Entre los factores de riesgo, se pueden mencionar:
  • Un desprendimiento prematuro de placenta en un embarazo previo. Después de un episodio previo la recurrencia es del 10 al 17%; después de dos episodios previos, la probabilidad de recurrencia excede el 20%.
  • La presión arterial alta durante el embarazo. Aproximadamente el 50% de los casos de desprendimiento prematuro de placenta lo suficientemente graves como para causar muerte fetal están asociados con hipertensión.
  • Edad avanzada de la madre
  • Alto número de partos anteriores
  • Aumento de la distensión uterina (como puede ocurrir con embarazos múltiples o un volumen anormalmente grande de líquido amniótico)
  • Diabetes
  • Tabaquismo
  • Consumo de cocaína
  • Beber más de 14 tragos de alcohol por semana durante el embarazo
La incidencia del desprendimiento prematuro de la placenta, incluso cualquier separación de la placenta previa al parto, es aproximadamente de 1 por cada 150 partos. La forma grave, que produce la muerte del feto, se presenta únicamente en alrededor de 1 por cada 500 a 750 partos.